diumenge 18 de novembre de 2007

Hasta siempre Gregorio, hasta siempre

Ha muerto Gregorio López Raimundo. Así de lacónico fue el sms que me fulminó ayer a media tarde. Nunca hubiera pensado que me enteraría de la muerte de Gregorio de esta manera. Lacónica, cruel, despiadada. Tanta historia resumida en tan poco. El signo de estos tiempos absurdos y febriles.
En una tarde cualquiera de este temprano invierno nos ha dejado Gregorio López Raimundo. El camarada, el secretario general, el amigo, el compañero, el referente. Ya nos van quedando muy pocos referentes vivos de una generación de comunistas que lucharon toda la vida. Pero él fue único. Siempre con los suyos. Gregorio, expresión de coherencia, de tenacidad, de bondad. Luchó siempre, se entregó siempre y siempre lo hizo sin perder su sonrisa y el brillo de su mirada. Siempre con la mirada puesta en la utopía del futuro y el pie bien atornillado a la realidad del presente.

Se nos ha ido y quisiera poder recordarlo con otro sentimiento que no fuera la tristeza y la nostalgia. Porque hace apenas unas horas que murió y ya lo estamos echando de menos. Se nos ha ido una parte muy importante de nuestra historia que ha sido lúcido presente hasta el último suspiro. Se nos ha ido y no sé si hemos aprendido todo lo que nos ha enseñado. Se nos ha ido y yo quisiera decirle que sabremos estar a la altura de su legado, pero no estoy seguro.
Se nos ha ido y ahora que se sucederán los homenajes y los reconocimientos de parte de todos aquellos que nos reclamamos sus compañeros, luchadores de esta izquierda en crisis, permanentemente reinventándose, me gustaría poder decir que seguiremos su legado, pero no estoy del todo seguro.
En mi opinión, la tarea más importante a la que tenemos que dedicarnos los comunistas Catalunya, no es otra que el desarrollo de este espacio político anticapitalista. Rojo, verde y violeta, que hoy representa Esquerra Unida i Alternativa. No hay tarea más importante que esa en estos momentos, y para desarrollarla tenemos que hacerlo como él lo hubiera hechode una manera generosa y unitaria, para hacer confluir, desde la unidad, todas las energías de cambio existentes. No estoy seguro de conseguirlo, pero tenemos que intentarlo
Porque Gregorio nos ha enseñado muchas cosas. Gregorio ha seguido, de una manera rigurosa y apasionada, como siempre nos enseñó a hacerlo, la actualidad política hasta hace bien poco, como miembro honorífico del comité central del partido. Y lo ha hecho siempre con una clarividencia y una pedagogía a la que nunca le estaremos suficientemente agradecidos.

Recuerdo, por ejemplo, sus opiniones favorables sobre la composición de la izquierda transformadora que supuso la coalición con ICV. Vivió lo suficiente para ver como las izquierdas catalanas volvían al gobierno de la Generalitat casi setenta años después, y se dedicó los últimos años a seguir con esperanza las evoluciones del movimiento por otro mundo posible.
Recuerdo con qué entusiasmo nos decía que no dejáramos de prestar atención al movimiento emergente. Siempre estuvo ahí, en su sitio. Siempre dispuesto a todo. Tenaz y fuerte. Increbantable. La última vez que pude charlar con él fue durante la campaña de las municipales del 2003, con él y con su gran amigo Guti, en una preciosa mañana de mayo, y no nos habló del pasado si no del futuro que teníamos por delante para conseguir una izquierda más fuerte. Los que te hemos conocido, de una manera u otra, nunca podremos olvidarte. Hasta siempre, Gregorio. Hasta siempre.

1 comentari:

Anònim ha dit...

"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay otros que luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay quienes luchan toda la vida, esos son imprescindibles."
Bertolt Brecht.
Com diu la cançó de Raimon que li va dedicar:
"...els llavis fins dibuixant un somriure d'amic, company, conscient del perill. No et trobes sol, company no et trobes sol, i en són molts més dels que ells volen i diuen..."
Gregorio, una vida entregada a la veritat.
Et trobarem a faltar.
Robert.