Felicidades. Sí, ya sé que nunca me acuerdo de felicitarte en el día de tu cumpleaños. Los líos, las reuniones, el teléfono, los despistes, me hacen acordarme días más tarde. Pero ya ves, este año sí. Éste y seguramente todos los que vengan de ahora en adelante.Te quería decir que te echo mucho de menos. Al principio con mucho dolor y después de una manera más contenida, como una punzadita en el corazón que me acompaña cada día. Casi no molesta porque uno se acostumbra a vivir con ella, pero ahí está, tenaz y obstinada cumpliendo su función, la de no olvidarte.
Pero no nos pongamos serios, que sé que no te gusta. Sólo quería felicitarte en tu 37 cumpleaños y contarte que por aquí las cosas están más o menos como siempre. Contarte que nos vemos menos que antes, que todo el mundo anda en sus problemas y que cuesta más encontrar un día para vernos, charlar y reirnos juntos. Contarte que aprieta el frío casi tanto como la crisis. Que aumentó el desempleo y la inflación y reventó la burbuja inmobiliaria.
Quería comentarte que Sol y yo nos casamos el año que viene, aunque creo que ya te lo había dicho. Por cierto, ¡qué buen ojo tuviste con esta chica! Sé que siempre te pareció un buen partido. ¿Recuerdas como te reías de su acento argentino? ¡qué buenos momentos!
Quería contarte también, aunque de eso ya sé que estás puntualmente informado por esa gran mujer que tienes a tu lado, que tu pirulo crece fuerte y sano como un roble, que tiene tu empuje y hasta tu mirada y que verlo crecer es acercarse mágicamente a tí.
Decirte, aunque ya te lo habrán contado, que tu cuñada está felizmente embarazada de aquel chico triste y solitario, que ha resultado ser otro gran descubrimiento. Tambien ahí tuviste buen ojo. Sí, señor.
Que sigo en el Ayuntamiento, que quieren aprobar un plan urbanístico que me quita el sueño, que hemos remontado un poco en las encuestas y que no encontramos coordinador para Izquierda Unida.
También quería decirte, que no se me olvide, que el Barça va líder en Liga y Champions, que juega de maravilla y que el entrenador, aunque no te lo creas, no es otro que Pep Guardiola. Decirte que hace meses que no hacemos un partidillo y que España ganó por fin la Eurocopa.
Por lo demás, nada nuevo, salvo que te echamos mucho de menos. Que apenas me dio tiempo de decirte adiós. Que me siento orgulloso de haberme contado entre tus amigos. Que eres de ley. De principios, a veces tan distintos a los míos, pero abierto y respetuoso con todo el mundo. Cuántas cosas nos han enseñado y cuántas otras nos tiene que enseñar tu ejemplo todavía.
Bueno, no me quiero poner serio, ni alargarme más, que seguro que te estoy entreteniendo. Que eso, que feliz cumpleaños, que te quiero, que no te olvidamos y que no te preocupes por nosotros demasiado.





