El pleno del pasado martes volvió a situar nuestra ciudad en el mapa de la xenofobia y el populismo patrios. En esta ocasión, fue el PP quien volvió a señalar a las personadas inmigradas como chivos expiatorios de las consecuencias de la crisis económica. Si el mes pasado, fue el PSC con la Alcaldesa al frente, quien proponía denegar las solicitudes de reagrupamiento familiar en función por incumplimientos de la ordenanza de civismo, ahora ha sido el PP quien ha ido un paso más allá al extender la medida a los permisos de residencia. Bochornoso.
Bochornoso por muchas razones. Porque muestra la peor imagen de una ciudad que se ha forjado a golpes de inmigración trabajadora, en los años 20, en los 60 y ahora en este aciago inicio de siglo. Una ciudad de acogida que ha hecho de la cohesión una de sus señas de identidad y que siempre ha estado más preocupado de hacia dónde queríamos ir todos juntos sin preguntarle a nadie de dónde había venido.
Fue el PSC el primero que rompió esa tradición en el pleno, abriendo la caja de pandora de la xenofobia latente en nuestros barrios. Es una gran irresponsabilidad de aquellos que todavía se reclaman de izquierdas pero parecen haber perdido los valores históricos, identitarios y humanistas fundacionales del socialismo.
Parece que esos asesores que salen con el traje y la corbata incorporados de las facultades de ciencias políticas y de los máster de comunicación política, están aconsejando a las élites de la socialdemocracia patria tan desconcertada que abandone el buenismo para que la derecha no les coma cuota en el mercado de nuestra democracia virtual. No importa el color del gato, lo importante es que cace ratones, nos aleccionaba hace unos años el flamante consejero de Gas Natural.
Decía en el pleno, el portavoz popular que "incívico es aquel que rompe nuestra convivencia". Pues bien, no creo que haya mayor incívico que aquel que se dedica a agitar las pasiones más bajas a sabiendas que eso afectará nuestra convivencia, con el único objetivo de arañar un puñado de votos. Si el PP pedía retirar el permiso de residencia a los "incívicos", lo justo sería solicitar la retirada del acta a los "incívicos" concejales que demuestran esa irresponsabilidad manifiesta.